Recursos Humanos

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Onboarding de trabajadores: 3 acciones para una incorporación efectiva

Onboarding

Escrito por

Editor Seo

Publicado el

29 de mayo, 2022

La incorporación de una persona no termina cuando firma su contrato, recibe un computador o conoce a sus compañeros. Durante las primeras semanas debe comprender sus funciones, aprender los procesos internos, establecer relaciones y confirmar que las condiciones explicadas durante la selección coinciden con la experiencia real.

El onboarding de trabajadores organiza este período mediante actividades, responsables y puntos de seguimiento. Su objetivo es que la nueva persona cuente con la información, las herramientas y el apoyo necesarios para integrarse al equipo y desarrollar progresivamente su cargo.

Una incorporación efectiva debe conectar tres dimensiones: la organización, el equipo y las responsabilidades individuales. El CIPD señala que este proceso ayuda a recibir adecuadamente a la persona, facilitar su integración y entregarle los conocimientos y apoyos necesarios para desempeñarse.

¿Qué es el onboarding?

El onboarding es el proceso mediante el cual una organización acompaña a una persona desde la aceptación de la oferta laboral hasta su integración al cargo, al equipo y a la cultura de la empresa.

Puede incluir:

  • Preparación de contratos y documentos.
  • Configuración de equipos y accesos.
  • Presentación de la empresa y sus áreas.
  • Explicación de funciones y objetivos.
  • Capacitación en herramientas y procesos.
  • Reuniones con la jefatura y el equipo.
  • Seguimiento durante los primeros meses.
  • Evaluación de la experiencia de incorporación.
  • Contrato y documentación.
  • Computador, teléfono y herramientas.
  • Correo y accesos a plataformas.
  • Puesto de trabajo o instrucciones para conectarse remotamente.
  • Agenda de la primera semana.
  • Materiales esenciales.
  • Presentación al equipo.
  • Persona responsable de recibir al nuevo integrante.
  • Objetivo principal del cargo.
  • Funciones y prioridades.
  • Resultados esperados.
  • Procesos que debe conocer.
  • Personas con las que deberá coordinarse.
  • Canales de comunicación.
  • Criterios para solicitar ayuda.
  • Metas de las primeras semanas.
  • Uso de herramientas.
  • Reuniones habituales.
  • Procedimientos internos.
  • Canales de comunicación.
  • Personas de contacto.
  • Prácticas del equipo.
  • Si los accesos funcionan.
  • Si las funciones están claras.
  • Si faltan herramientas.
  • Si la carga inicial es adecuada.
  • Si la persona sabe a quién acudir.
  • Adaptación al equipo.
  • Comprensión de los procesos.
  • Avance de objetivos iniciales.
  • Dificultades encontradas.
  • Necesidades de capacitación.
  • Entregar los equipos antes del ingreso.
  • Probar los accesos.
  • Programar reuniones virtuales breves.
  • Evitar jornadas completas de videollamadas.
  • Centralizar documentos y materiales.
  • Definir horarios y canales de comunicación.
  • Generar instancias de relación con el equipo.
  • Porcentaje de actividades completadas.
  • Tiempo requerido para habilitar equipos y accesos.
  • Participación en capacitaciones.
  • Evaluación de la primera semana.
  • Cumplimiento de objetivos a 30, 60 y 90 días.
  • Rotación durante los primeros meses.
  • Dudas o incidencias frecuentes.
  • Percepción de claridad, apoyo e integración.
  • Confundir onboarding con una bienvenida.
  • Concentrar demasiada información en el primer día.
  • No preparar equipos ni accesos.
  • Entregar funciones poco claras.
  • No involucrar a la jefatura.
  • Utilizar el mismo proceso para todos los cargos.
  • No adaptar la incorporación al trabajo remoto.
  • Finalizar el seguimiento después de una semana.
  • No solicitar retroalimentación.
  • Medir únicamente la entrega de documentos.

No debería reducirse a una reunión de bienvenida. Gallup plantea que el onboarding es un recorrido que puede extenderse más allá de los primeros 30 días y debe ayudar a la persona a comprender su cargo, su equipo y la forma en que funciona la organización.

Diferencia entre onboarding e inducción

La inducción y el onboarding no son procesos opuestos.

La inducción laboral suele concentrarse en la información que una persona necesita para comenzar: políticas, horarios, herramientas, instalaciones, procedimientos y normas internas.

El onboarding incorpora esa inducción, pero extiende el acompañamiento hacia la integración social, la claridad del cargo, la capacitación y el seguimiento.

Por ejemplo, entregar un manual y explicar el uso de una plataforma forman parte de la inducción. Revisar después si la persona puede utilizar correctamente esa plataforma, si comprende sus prioridades y si necesita apoyo adicional corresponde al onboarding.

Acción 1: preparar el ingreso antes del primer día

La experiencia comienza antes de que la persona llegue a la empresa. Un ingreso desorganizado puede provocar que pase sus primeras horas esperando un computador, solicitando accesos o intentando descubrir quién debe recibirla.

Antes de la fecha de incorporación, Recursos Humanos y la jefatura deberían coordinar:

También conviene enviar una comunicación previa indicando la hora de ingreso, el lugar, el nombre de contacto y las actividades previstas.

Esta etapa, conocida como preboarding, reduce incertidumbre y permite que el primer día se concentre en la integración, no en resolver problemas administrativos.

Acción 2: entregar claridad sobre el cargo y conectar con el equipo

Una bienvenida cordial es importante, pero no reemplaza la claridad sobre las responsabilidades.

Durante la primera semana, la jefatura debería explicar:

Los objetivos iniciales deben ser realistas y progresivos. No corresponde esperar que una persona recién incorporada alcance inmediatamente el mismo nivel de autonomía que alguien con experiencia en la organización.

También es recomendable programar reuniones breves con las áreas relacionadas. El propósito no es presentar todo el organigrama, sino ayudar a comprender quién participa en cada proceso y cómo circula la información.

Asignar una persona de apoyo

Además de la jefatura, puede designarse un compañero o tutor para resolver preguntas cotidianas.

Esta persona puede orientar sobre:

El tutor no reemplaza las responsabilidades de la jefatura ni de Recursos Humanos. Su función es facilitar la adaptación y entregar un punto de contacto cercano.

Acción 3: realizar seguimiento durante los primeros 90 días

Uno de los errores más frecuentes es terminar el onboarding después de la primera semana.

Durante los primeros meses aparecen preguntas que no podían anticiparse durante la inducción. Por ello, conviene establecer conversaciones en momentos previamente definidos.

Seguimiento durante la primera semana

Permite comprobar:

Revisión a los 30 días

Puede abordar:

Revisión a los 60 y 90 días

Estas conversaciones permiten analizar el progreso, redefinir objetivos, entregar retroalimentación y acordar acciones de desarrollo.

Gallup recomienda incorporar preguntas breves sobre la experiencia durante los primeros hitos, en lugar de esperar hasta una evaluación anual o una entrevista de salida.

¿Quiénes deben participar?

El onboarding no es responsabilidad exclusiva de Recursos Humanos.

Recursos Humanos coordina documentos, políticas, herramientas, agenda e indicadores.

La jefatura explica el cargo, define expectativas, entrega retroalimentación y acompaña el desempeño.

El equipo facilita la integración y comparte conocimientos operacionales.

Tecnología, administración u otras áreas preparan equipos, accesos e instalaciones.

La persona incorporada participa activamente, plantea dudas y entrega retroalimentación sobre el proceso.

Definir estas responsabilidades evita que algunas tareas queden sin ejecutar porque todos asumieron que otra área se encargaría.

Onboarding presencial, remoto e híbrido

El proceso debe adaptarse a la modalidad de trabajo.

En un onboarding remoto o híbrido es especialmente importante:

La distancia física no debería significar falta de acompañamiento. Al mismo tiempo, no es necesario llenar la agenda de reuniones: la persona también necesita tiempo para revisar información y comenzar sus tareas.

Cómo medir el proceso

Algunos indicadores útiles son:

La medición debe servir para corregir el proceso. Por ejemplo, si varias personas informan que desconocen sus prioridades, probablemente sea necesario mejorar la participación de las jefaturas.

Errores frecuentes

Entre los principales errores se encuentran:

Digitaliza la incorporación con Genera

Genera permite centralizar distintas etapas relacionadas con la incorporación. Su plataforma de selección mantiene el seguimiento de las candidaturas y la comunicación con los postulantes, mientras que Firma Electrónica y Gestión Documental permite enviar, firmar y almacenar contratos y anexos.

Mediante el Portal del Colaborador, cada persona puede acceder a documentos, comunicaciones y solicitudes desde un perfil individual. Esto facilita la entrega ordenada de información durante las primeras semanas.

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Este contenido debe adaptarse al tamaño, modalidad de trabajo, cargos y cultura de cada organización.

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